Servicio continuo MaIA

MaIA, el chatbot con inteligencia artificial de RKT

Tu cliente escribe a las once de la noche y espera respuesta en ese momento. Como chatbot con inteligencia artificial, MaIA contesta al instante en todos tus canales, entiende qué busca y lo deja registrado en tu CRM.

Cómo se trabaja
Se configura con tu tono, tus precios y tus reglas; después atiende las 24 horas, sin programación de tu lado.
Qué recibes
MaIA en tus canales, el CRM ya incluido y cada prospecto calificado, etiquetado y en su etapa.
Con qué se mide
Cuántos prospectos avanzan en cada etapa del embudo, y en qué canal y a qué hora escriben.

Dónde se pierde la venta Un mensaje por dentro

El mismo mensaje, a las 23:48

La venta se decide en el primer minuto de la conversación, y ese minuto casi nunca cae en horario de oficina. Un chatbot con inteligencia artificial no deja el mensaje en «visto»: lo contesta, entiende qué busca el cliente y lo pasa a tu equipo cuando hace falta.

Esquema de una conversación de ventas: el mensaje del cliente, la respuesta, lo que se sabe del prospecto y lo que queda en el CRM.

  1. El mensaje · 23:48
    Sin MaIA «Hola, ¿cuánto cuesta y tienen disponible?» · Visto
    Con MaIA «Hola, ¿cuánto cuesta y tienen disponible?» · Respondido
  2. La respuesta
    Sin MaIA Llega a la mañana siguiente, si alguien se acuerda
    Con MaIA Al momento, con tu precio, tu disponibilidad y el tono de tu marca
  3. El prospecto
    Sin MaIA Nadie sabe si iba en serio ni qué le interesaba
    Con MaIA Etiquetado por interés y marcado como pre-calificado o calificado
  4. Lo que no se ve · el CRM
    Sin MaIA No existe: el contacto vive en el teléfono de alguien
    Con MaIA Entra al embudo en su etapa y, si pide una persona, tu equipo recibe el resumen
Un mensaje de noche y nadie del otro lado hasta el día siguiente. Ejemplo ilustrativo: no es una conversación real ni un resultado prometido, sino lo que MaIA hace en cada parte.
  1. En todos tus canales

    WhatsApp Business —texto, audios e imágenes—, mensajes directos de Instagram, Facebook y TikTok, el chat de tu sitio, SMS y correo. Con memoria de la conversación completa.

  2. Con la voz de tu marca

    De formal a casual, según tu marca. Responde con tu base de conocimientos —precios, existencias y preguntas frecuentes— y nunca vuelve a preguntar lo que el cliente ya contestó.

  3. Califica solo

    Lee el ánimo del cliente —si todo va bien o si requiere atención urgente—, guarda sus intereses como etiquetas y lo marca como pre-calificado o calificado. Las etiquetas que se contradicen se limpian solas.

  4. Pasa a una persona cuando toca

    Resume la charla en tres a cinco puntos, avisa a tu equipo por SMS o en el CRM y sigue atendiendo mientras llega alguien.

  5. Entiende el mundo real

    Transcribe los audios, analiza las fotos o capturas que manda el cliente y envía por su cuenta catálogos o fichas técnicas.

  6. Deja datos para marketing

    Segmentos por interés para remarketing en campañas publicitarias, los horarios y canales con más actividad, y la conversión de cada etapa del embudo.

¿Te hace falta? Señales

¿Quién contesta tus mensajes hoy?

Palomea lo que te suene: son las fugas más comunes cuando la venta pasa por mensajes.

  • Te escriben de noche o en fin de semana y contestas al día siguiente.
  • Respondes una y otra vez lo mismo: precio, horario, disponibilidad.
  • Te mandan audios y fotos, y alguien tiene que escucharlos antes de responder.
  • Los prospectos se quedan en WhatsApp y nunca llegan a un CRM.
  • No sabes cuántos preguntaron el precio y no volvieron.
  • Instagram, Facebook y WhatsApp los contesta cada quien por su lado.

El embudo Cómo atiende

Cambia de papel en cada etapa

Al principio, una sola vez

El ADN de tu negocio

Se le configura el tono de voz, la base de conocimientos, las reglas de lo que puede y no puede prometer, y la memoria de contexto. Por eso MaIA no suena genérica.

  1. Saludo

    Contesta al instante y pregunta lo justo para saber qué busca.

  2. Información

    Responde con tus datos y, si hace falta, manda el catálogo o la ficha técnica.

  3. Cotización

    Arma la respuesta dentro de tus reglas: lo que puede ofrecer y lo que no.

  4. Cierre

    Cuando el cliente está listo, avisa a tu equipo con el resumen de la charla.

  5. Postventa

    Sigue en la conversación después de la compra, en el mismo canal.

Y las etapas son las de tu giro

En una escuela son visita, inscripción y alumno; en una agencia de autos, modelo, prueba y financiamiento. MaIA detecta en cuál va cada cliente y cambia su comportamiento.

Antes de contratar Cuatro preguntas

Pregunta esto antes de poner un chatbot.

Cuatro preguntas para cualquier chatbot que vaya a hablar por tu negocio, MaIA incluida.

¿Qué puede prometer y qué no?
Lo que tú decidas. A MaIA se le configuran las reglas del negocio: lo que puede ofrecer y lo que no, con tus precios, existencias y preguntas frecuentes como base.
¿Qué pasa cuando el cliente quiere hablar con una persona?
Pasa a tu equipo con un resumen de tres a cinco puntos, para que nadie tenga que leer toda la charla; el aviso llega por SMS o en el CRM con los datos del contacto, y MaIA sigue atendiendo mientras llega alguien.
¿Va a sonar a robot?
Habla con el tono de tu marca, de formal a casual, y recuerda la conversación: no vuelve a preguntar lo que el cliente ya contestó. Y entiende audios y fotos, no solo texto bien escrito.
¿Dónde quedan los prospectos?
En el CRM, que viene incluido con MaIA: cada uno con sus etiquetas de interés, su calificación y la etapa del embudo en la que va. No se quedan en el teléfono de nadie.

Dudas Preguntas frecuentes

Lo que siempre nos preguntan

Un chatbot de menú hace que el cliente elija entre opciones fijas. Uno con inteligencia artificial entiende lo que el cliente escribe —o dice en un audio—, recuerda la conversación y decide el siguiente paso según en qué etapa va. MaIA además califica al prospecto y lo deja en el CRM.

En WhatsApp Business, en los mensajes directos de Instagram, Facebook y TikTok, en el chat de tu sitio, por SMS y por correo. Con memoria de la conversación en cada uno.

No. El CRM viene incluido con MaIA: ahí quedan los prospectos con sus etiquetas, su calificación y su etapa, y ahí le llegan los avisos a tu equipo.

Sí. Transcribe los audios, analiza las fotos o capturas que manda el cliente y puede enviar por su cuenta catálogos o fichas técnicas cuando la conversación lo pide.

No. La configuración —tono, base de conocimientos y reglas— la hacemos contigo, a partir de cómo vendes hoy. Tú no escribes una línea de código.

Segmentos por interés para hacer remarketing, los horarios y canales en los que más te escriben y la conversión de cada etapa del embudo. Con eso se decide dónde poner el presupuesto de las campañas publicitarias.

Listos para despegar Contacto

¿Quién le contesta a tu cliente de las 23:48?

Abre tu WhatsApp y busca el último mensaje que contestaste tarde. Cuéntanos qué te preguntaban: con eso vemos cómo se configuraría MaIA para tu negocio.

¡Mayday! Hablemos