Servicio continuo Redes sociales

Marketing en redes sociales para negocios de Cancún

Antes de escribirte, tu cliente entra a tu perfil. Lo que ve ahí decide si te escribe o se va con el que sí contestó.

Cómo se trabaja
De forma continua, con un calendario que se arma con anticipación.
Qué recibes
Publicaciones producidas, el calendario de lo que viene y las respuestas atendidas.
Con qué se mide
Mensajes, guardados y visitas al perfil, más lo que llega desde ahí a tu sitio.

Dónde se decide Tu perfil por dentro

Lo que revisa antes de escribirte

Un perfil no se juzga por el número de seguidores: se juzga de un vistazo, por lo que dice arriba, por las últimas tres publicaciones y por si alguien contestó el último comentario. De eso vive el marketing en redes sociales.

Esquema de un perfil de red social: la foto y la descripción, las últimas publicaciones, los comentarios y mensajes, y el calendario que no se ve.

  1. El perfil
    Como sale hoy Una descripción que no dice qué vendes ni dónde estás
    Con plan Qué vendes, dónde estás y cómo te escriben, en una línea
  2. Las últimas publicaciones
    Como sale hoy Tres piezas sueltas que no se parecen entre ellas
    Con plan Piezas que se reconocen como tuyas y siguen un hilo
  3. Los comentarios y mensajes
    Como sale hoy Preguntas sin contestar desde hace rato
    Con plan Respuestas con un tono definido, también las incómodas
  4. Lo que no se ve · el calendario
    Como sale hoy Se publica cuando alguien se acuerda
    Con plan Un calendario armado antes de publicar nada
Así se ve cuando se publica cuando se puede: sin línea y sin nadie atendiendo. Ejemplo ilustrativo: no es un perfil real ni un resultado prometido, sino lo que se trabaja en cada parte.
  1. Qué dice la marca y cómo lo dice

    Una línea editorial: de qué se habla, de qué no y con qué tono. Es lo que hace que dos publicaciones seguidas parezcan de la misma empresa.

  2. Qué se publica

    Formatos que tu equipo puede sostener: lo que se produce una vez y se reparte en varias piezas rinde más que una campaña que nadie puede repetir.

  3. Cuándo se publica

    Un calendario armado por adelantado, con las fechas de tu negocio dentro: temporadas, promociones, aperturas.

  4. Quién contesta

    Comentarios y mensajes directos, con respuestas preparadas para lo que se repite y criterio para lo que no, en español o en inglés: en Cancún también escribe el que viene de visita. Ahí se cae o se gana la venta.

  5. Qué se mide

    Mensajes, guardados, visitas al perfil y lo que llega desde ahí a tu sitio. Los seguidores son el número más fácil de subir y el que menos dice.

  6. Cuándo se pauta · va aparte

    Poner presupuesto detrás de una publicación es otro trabajo, con su propia medición: eso son campañas publicitarias.

¿Te hace falta? Señales

¿Cómo se ve tu perfil hoy?

Marca lo que reconozcas. Es lo que más se repite en los perfiles que nos llegan.

  • Publicas cuando te acuerdas, y luego el perfil se queda quieto.
  • Hay preguntas sin contestar en los comentarios.
  • Cada publicación parece de una empresa distinta.
  • Te piden precios por mensaje y la conversación se muere ahí.
  • Tienes seguidores, pero nadie escribe.
  • Quien lleva las redes es quien tiene tiempo ese día.

El ritmo Cómo se trabaja

Cómo se sostiene una cuenta viva

Al principio, una sola vez

La línea editorial

De qué habla tu marca, con qué tono y a quién. Se define una vez, se escribe, y a partir de ahí cualquiera del equipo puede publicar sin que se note el cambio de mano.

  1. Se planea

    El calendario de lo que viene, con las fechas de tu negocio dentro.

  2. Se produce

    Textos, imágenes y video corto, en los formatos que cada red pide.

  3. Se publica

    A la hora que tiene sentido para tu público, no a la que dice una infografía.

  4. Se responde

    Comentarios y mensajes, con lo que se repite ya preparado.

  5. Se mide

    Qué se guardó, qué trajo mensajes y qué no movió nada, para saber qué conviene repetir.

Y vuelve a empezar

Cada vuelta te deja lo publicado, las respuestas atendidas y el calendario de lo que viene.

Antes de contratar Cuatro preguntas

Pregunta esto antes de entregar tus cuentas.

Cuatro preguntas para quien te vaya a hacer el marketing en redes sociales, nosotros incluidos.

¿Quién es el dueño de las cuentas?
Tú. Se trabaja con accesos, nunca con tu contraseña, y tu cuenta de empresa queda a tu nombre. Si un día cambias de agencia, las publicaciones, los seguidores y el historial se quedan contigo.
¿Quién contesta los mensajes, y en cuánto?
Se acuerda desde el principio quién responde qué: lo que se repite lo atendemos nosotros, y lo que toca a tu negocio —precios, disponibilidad, quejas serias— pasa a tu equipo con un aviso. Sin eso, los mensajes se quedan sin dueño.
¿Qué pasa si una publicación se pone incómoda?
Hay respuesta preparada para lo previsible y criterio para lo demás: se contesta a la vista cuando conviene y se lleva a privado cuando toca. Borrar comentarios es la última opción, y se te dice cuándo se hizo.
¿De qué me va a servir esto?
De que quien llegue a tu perfil vea a alguien que sí está. Lo que no te vamos a prometer es volverte viral: eso no se contrata. Y el número de seguidores es el más fácil de inflar y el que menos vende.

Clientes Y certificación

Clientes de la agencia

  • Maneja: portada de su sitio web, «La nueva forma de comprar autos» Maneja
  • seat•co: banner de promoción de mesas y sillas de bar seat•co
  • REDJETS: banner de vuelos privados REDJETS

Insignia de profesional certificado en HootsuiteContamos con la certificación profesional de Hootsuite.

Dudas Preguntas frecuentes

Lo que siempre nos preguntan

Poniendo presupuesto detrás de una publicación se le muestra a gente que todavía no te sigue, elegida por zona, por intereses o por parecerse a quien ya te compra. Sirve para que te conozcan y para volver a aparecerle a quien ya te vio. Eso sí: es otro trabajo, con su propia medición, y lo trabajamos como campañas publicitarias.

Cuatro, y ninguna es «publicar bonito»: sostener una línea editorial para que la marca suene igual siempre; armar el calendario antes de publicar nada; contestar comentarios y mensajes con criterio, incluidos los incómodos; y leer los números para decidir qué se repite y qué se deja de hacer.

Definir a qué le vas a llamar resultado antes de publicar nada —mensajes, citas agendadas, visitas a tu sitio—, dejarlo contado, publicar con un calendario en vez de por impulso y revisar cada vuelta qué movió y qué no. Sin eso, lo único que se puede medir son los seguidores, que es justo lo que menos dice.

En las que puedas sostener. Estar en todas no es la meta: abrir un perfil es lo fácil, sostenerlo es el trabajo, y una cuenta tirada dice más de ti —y peor— que no tener esa cuenta. Para elegir se miran dos cosas: dónde está de verdad tu cliente y qué formato puedes alimentar sin quedarte a medias. Si lo tuyo se entiende mejor en video, no tiene sentido pelear donde mandan los textos largos.

Se quedan, a tu nombre, y se ordenan al arrancar: la descripción pasa a decir qué vendes, dónde estás y cómo escribirte, y lo que ya no representa a tu marca se archiva. Y tú puedes seguir publicando por tu cuenta cuando quieras.

Se trabaja con lo que haya y se te dice qué falta. Lo que no se puede suplir es el material real: tu local, tu producto, tu gente trabajando. Si no existe, se produce, y eso va aparte: es producción audiovisual. Con imágenes de banco se llena un calendario, sí, pero se nota a la primera.

No hay paquete cerrado: se cotiza según las redes que se atienden, lo que se publica y lo que se contesta, porque no pide lo mismo un restaurante que abre todos los días que una inmobiliaria que solo publica cuando tiene lanzamiento. Lo que se acuerde queda por escrito antes de empezar, para que los dos sepan qué entra y qué no.

Listos para despegar Contacto

¿Te escribirías a ti mismo?

Abre tu perfil como si fueras un cliente: la descripción, las últimas tres publicaciones y el último comentario. Cuéntanos qué viste: con eso arranca la primera llamada.

¡Mayday! Hablemos